Una prueba óptica casera

Un sistema para comparar objetivos macro sin salir de casa

 
Hace un tiempo quise comprobar los resultados que se pueden obtener en macrofotografía usando ópticas de ampliadora. Deseaba, además, compararlos con los del Micro-Nikkor 105/2,8 AFD en un dominio que no es su terreno natural: las relaciones de ampliación superiores a 1x. Para hacerlo monté un banco óptico: una cámara en vertical, con un fuelle PB-6 que me permitía diferentes relaciones de ampliación.

Conseguí un Nikkor EL 50/2,8 de ampliadora para probarlo. Cuál era la diana óptica? Idealmente tendría que ser una de las que se usan profesionalmente para probar la resolución de los objetivos, pero no tenía ninguna, y además no están preparadas para la macro. De forma que la construí yo mismo, con papel milimetrado y un sello de correo. El papel permite calcular en todo momento y con precisión la relación de ampliación exacta, y el sello grabado permite visualizar bien la definición subjetiva (vean aquí debajo). Incluí notas en el campo visual para conocer el diafragma a que se había tomado cada imagen. Por supuesto, anoté también las ópticas y extensiones para cada toma.

Las fotos se iluminaron con dos flashes a 45 grados y se tomaron sobre película negativa de grano fino, asegurándome al máximo que los planos quedaban paralelos usando niveles de burbuja. Dado que sólo quería comparar dos objetivos no necesitaba usar un material sensible de elevada resolución. Probé todas las combinaciones de extensión de fuelle con los principales diafragmas para ambos objetivos, lo que permitió en ambos casos alcanzar más de 4,4x. A la izquierda de estas líneas hay un ejemplo del grado máximo de ampliación sobre la película (según vuestra resolución de monitor la veréis más grande, por supuesto).
Los resultados de una prueba subjetiva de este tipo pueden ser examinados sobre el negativo usando lupa, o sobre copias en papel, porque examinar negativo color con lupa es difícil. No importa la pérdida de calidad derivada de la ampliación para la copia, porque buscamos una comparación, no un valor absoluto. Si se posee un escáner de película incluso puede usarse éste para ampliar segmentos del fotograma y comparalos en pantalla. Aquí debajo hay un ejemplo correspondiente al Micro-Nikkor 105/2,8 AFD cerca de 2,2X; la primera se hizo a f/16 y la segunda a plena apertura, con el helicoide en enfoque mínimo siempre.
 
Los resultados fueron interesantes ya que ambas ópticas quedaron muy igualadas, e incluso en algún caso el Micro-Nikkor superaba la óptica de ampliadora, en un campo que se suponía era el suyo. En general quedé un poco decepcionado por este último. Eso sí, luego discutiendo con otros fotógrafos, alguno me hizo notar que el objetivo de ampliadora hubiera tenido que invertirse, ya que siendo asimétrico, ésa era su posición natural y de máximo rendimiento. De hecho, años después he estado probando otros objetivos de este tipo y calidad aún más elevada (Rodenstock Apo-Rodagon 50/2,8) en posición invertida, y realmente los resultados mejoran muy perceptiblemente.